Leticia Ortega Máynez se paró firme en el Congreso y dijo lo que muchos piensan: ya estuvo bueno de que Chihuahua se haga de la vista gorda con la violencia vicaria. Presentó una iniciativa para que, de una vez por todas, se castigue a los que usan a los hijos como herramienta de venganza contra las mujeres.
La propuesta es clara: que esta forma de violencia quede bien tipificada en la ley y que a los agresores no les salga gratis. Con penas de hasta cinco años de cárcel, Ortega dejó claro que esto no es un juego. “Las mujeres de Chihuahua merecen justicia, protección y que el gobierno deje de hacerse pato”, sentenció.