Pus que sí chambea la raza de la Fiscalía, y cuando se ponen pilas, se les nota. En solo cuatro meses, la banda del Ministerio Público se aventó 13 sentencias de esas que sí pesan, de esas que no se barren fácil: puro delito machín como violación, feminicidio, secuestro y hasta tratos gachos a niños y migrantes. La joya de la corona fue la de 235 años que le dejaron ir a un fulano en Cuauhtémoc por hacerle lo peor a un chavito de 10 años. ¡Que se pudra en el bote ese desgraciado!
También se dejaron caer con 500 años entre cinco pelados que se quisieron pasar de lanza con la poli en Juárez, y a cada uno le tocó su buena tajada de sombra. Y así se fueron: 113 años pa’ un violador en Parral, 63 pa’ un multihomicida en la México 68, 50 pa’ secuestradores, y hasta 9 a una señora que obligaba a sus chamacos a pedir limosna. La neta, cuando la Fiscalía quiere, se pone brava… y eso sí, el cemento de la justicia no se fraguó solo.