En kiev se armó un buen cotorreo: mike waltz, asesor de trump, se largó diciendo que las críticas de ucrania son inaceptables y que ya basta de puro chisme, pidiendo que bajen el tono y firmen el acuerdo de la Casa Blanca, que les exige entregar 500 mil millones en recursos naturales. Por su parte, zelensky no se quedó callado y soltó que trump vive en una burbuja de desinformación, cuestionando las cifras que se mueven, ya que la guerra le ha costado a ucrania 320 mil billones, y no esos números que sueltan desde washington.

Mientras tanto, la cosa se pone más enredada: trump insiste en que ee. uu. aportó 350 mil billones, y el secretario del tesoro, scott bessent, menciona que levantar las sanciones contra rusia está sobre la mesa para acabar con la guerra. En este caldo de cultivo, donde hasta se canceló la conferencia de prensa conjunta, la tensión crece y se genera un verdadero desmadre de cifras, promesas y recriminaciones, dejando claro que, en kiev, la política se vive a todo dar.