Los síndicos de los 67 municipios de Chihuahua se plantaron en el Congreso para exigir que les den autonomía y presupuesto propio, porque dicen que así nomás no pueden fiscalizar nada. Con Olivia Franco a la cabeza, instalaron una mesa técnica para ver si ahora sí les hacen caso y dejan de ser figuras decorativas sin recursos ni herramientas para vigilar la lana pública.

Entre sus reclamos están la falta de oficinas, presupuesto independiente y capacitación en temas jurídicos. La reforma, que traen peleando desde 2022, busca que dejen de ser solo espectadores y puedan meterle más control a los municipios. Ahora solo falta que el Congreso no les dé el avión y sí les apruebe los cambios.