Pues miren, la madrugada del 21 de febrero, la Profepa y la Secretaría de Marina dieron tremendo golpazo al tráfico de animales en el Aeropuerto Benito Juárez. Entre calcetines y tuppers, un cuate quiso mandar a Japón 137 tortugas y ranas exóticas, ¡y casi lo logra! Pero ahí estaban los agentes, con el ojo bien afilado, usando Rayos-X y pillaron todo el tinglado.
Las tortugas que no estaban tan protegidas pasaron, pero las de riesgo, con su caparazón lleno de vida, se salvaron de ir a parar a un negocio cochino. ¡Tremendo oso para el traficante!