Un sismo de 5.5 grados hizo bailar los focos y cimbró el sur de México la noche del viernes. El epicentro fue cerca de Tlaxiaco, Oaxaca, pero el movimiento se sintió hasta la CDMX, donde la banda salió corriendo en cuanto sonaron las alarmas sísmicas.
Por suerte, no se reportan daños ni tragedias, aunque las autoridades siguen revisando que todo esté en orden. La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Salomón Jara aseguraron que ya están checando cada rincón del estado y que cualquier novedad la soltarán al momento.