Después de traerlos con el Jesús en la boca, Antonio Iker WQ, de 19 años, apareció más fresco que una lechuga y sin un rasguño. La Fiscalía Zona Centro lo halló sano y salvo tras haber sido reportado como desaparecido desde el domingo 23 de marzo en Chihuahua capital.

Cuando lo entrevistaron, el joven soltó la sopa: no estuvo en peligro, no fue víctima de ningún delito y simplemente se fue de su casa por voluntad propia. Con esto, la Fiscalía aprovechó para echarse flores y decir que siguen dando duro a la búsqueda de personas para que las familias puedan dormir tranquilas.