Con más fuerza que redada en mercado pirata, el Gobierno federal se aventó uno de los aseguramientos más grandes de su historia: 10 millones de litros de diésel robado fueron decomisados en Tamaulipas, tras una operación coordinada por la SEMAR, la FGR, la SSPC, la Sedena y la Guardia Nacional. El show se armó en el puerto de Tampico y también en Altamira, donde catearon predios como si buscaran oro… ¡y casi!
Además del combustible, se toparon con 192 contenedores, 23 tráileres con remolque, varias armas y municiones, así como camionetas y equipo de cómputo. Según el comunicado oficial, todo esto venía camuflado como “aditivos para aceites”, pero al buque lo cacharon con las manos en la masa el 19 de marzo. El Gabinete de Seguridad celebró el golazo contra el huachicol y prometió seguir en la talacha para proteger el patrimonio energético del país.