Sahir Rentería, empresario de ferreterías bien puesto en Chihuahua, ya no se aguantó y tronó contra el cochinero que, según él, se está armando en la elección de los meros gallos pa’ dirigir la Canaco. Dijo que tanto él como los de su planilla han batallado más que albañil en quincena, y que cuando fueron a inscribirse, ¡tómala!, les salieron con que necesitaban un documento que ni sabían que existía y que solo el gobierno lo podía dar… en cuatro horas. Pues claro que no lo lograron.

Pero ahí no quedó la cosa, porque al parecer la otra planilla sí lo traía bien fresquecito, como si les hubieran avisado con tiempo. Eso hizo que Rentería se encendiera como soplete y dijera “ahí se ven, quédense con su chino proceso”, dando a entender que ya estaba hasta la madre del jueguito. Y pues así las cosas, la elección ya huele más a trampa que a feria de pueblo.