I am back después de dos semanas difíciles sin columna, pero no se preocupen, aquí estamos de vuelta para su entretenimiento. Y como el chisme nunca descansa, apenas llegamos y los otros ya se andan yendo.
Resulta que el honorable Congreso del Estado de Chihuahua tiene una sola tarea obligatoria en este periodo de sesiones: reunirse una vez a la semana con la mesa de la junta directiva. Fácil, ¿no? Pues ni eso pueden hacer. Este lunes ni siquiera se juntó el quórum, porque los legisladores no fueron.
Obvio, siempre salen con la misma excusa: “asuntos propios de su encargo”. Pero aquí nos surge una pregunta muy sincera: ¿qué asuntos son más importantes que su única obligación en este periodo? Exigimos pruebas, porque la neta, si a mí me preguntan, esto es un descaro total.