En el kilómetro 33 de la carretera 15 México – Nogales, los compas de la Agencia de Investigación Criminal, junto a Defensa, Marina, la Guardia Nacional y la SSPC, se aventaron un operativo que dejó al chavo sin salida. El sujeto iba con su tractocamión, y al revisarlo le dieron de volada que traía más de 150 litros de metanfetamina líquida escondidos en envases de abono y fertilizante. ¡Imagínate, como si estuviera cargando el concreto para una obra!
El conductor, que se veía más nervioso que gallo en corral, cayó en contradicciones al ser interrogado y no pudo tapar el caldo. Con ese invento, los federales lo detuvieron al toque, demostrando que ni con los mejores trucos se le escapa la ley. Así, se reafirma que la coordinación de las autoridades es tan sólida como un buen muro de ladrillos y que en nuestras carreteras no se juega con el narco.