Saúl David R. A. pensó que iba a robarse un estéreo y unas bocinas sin que nadie se diera cuenta, pero se equivocó feo. El 10 de octubre de 2024, se metió a la casa de la colonia Lealtad II, forzó la cerradura como si fuera experto, pero lo agarraron en la movida. Los policías no le dieron chance y lo mandaron directo con el Ministerio Público. Ya no hubo forma de escapar, y ahora se va a tener que chutar dos años y medio de cárcel por el robo.
A pesar de que intentó hacerla de emoción, el tipo aceptó su culpa cuando vio que las pruebas estaban tan claras como el agua. Además de la condena, se le va a cobrar mil 200 pesos como reparación del daño. La justicia no se duerme, y el que roba, paga. ¡Así de fácil!