Aunque no estaba ni apuntado para hablar, Cuauhtémoc Blanco subió a tribuna, se echó su chorote y salió más que bien librado. Con 291 votos a favor, el exfutbolista y ahora diputado de Morena mantendrá su fuero, porque según la Sección Instructora, el expediente que mandó la Fiscalía de Morelos estaba más flaco que caldo de hospital: “notoriamente improcedente”, dijeron.
El chiste se armó bueno en la Cámara de Diputados, con gritos, sombrerazos y hasta berrinche de quienes no querían que Blanco hablara. Pero de nada sirvió: lo respaldaron Morena, el Verde y hasta el PRI. Solo 158 dijeron “no” y 12 se fueron por la libre. Así que el Cuauh sigue intocable… por ahora.