Anda con todo el canje de armas en pleno Centro, pa’ que quien tenga una pistola guardada se la saque de encima y de paso se lleve una lanita. La idea es deshacernos de esas cosas y evitar broncas, porque luego pasa lo que pasa.
Si tienes por ahí un “fierro” que ya no usas, date una vuelta al quiosco de la Plaza de Armas, frente a la Presidencia Municipal. Ahí puedes hacer el canje sin preguntas ni regaños, y después esas armas serán destruidas, pa’ que no caigan en manos equivocadas.