El Papa Francisco sigue internado y la cosa no pinta fácil. Los doctores le encontraron una infección polimicrobiana en el tracto respiratorio, así que tuvieron que cambiarle el tratamiento y mantenerlo bien checadito en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma.

Aun así, el viejón no deja de hacer su chamba y sigue en contacto con la parroquia de Gaza. Los médicos dicen que su caso es complejo, así que por ahora no hay fecha para que salga del hospital.