El Congreso del Estado se puso generoso y aprobó cambios a la Ley Orgánica del Poder Judicial para que jueces y magistrados puedan jubilarse antes, pero eso sí, con su lanita asegurada. Ahora, si llevan al menos cinco años en el puesto, pueden tirar la toalla y recibir su pensión completita. Además, los secretarios de Sala seguirán cobrando la mitad de la compensación de sus compas en activo si cumplen con el tiempo requerido.
Para los que decidan irse antes de cumplir su periodo, les armaron un plan con pagos proporcionales según su antigüedad, que va del 50% al 72% de su sueldo, o un finiquito de tres meses y 20 días por año trabajado. Todo esto debe quedar listo antes del 25 de febrero de 2025, porque después ya no hay de otra. Ahora sí, a ver quién se anima a bajarse del barco con billete en mano.