Hamas liberó ayer a seis rehenes israelíes en la última entrega de la tregua, pero Israel decidió retener a más de 600 presos palestinos hasta que se garantice que sus cautivos no serán exhibidos en actos públicos. Entre los liberados hay dos jóvenes secuestrados en el festival de música Nova y un israelo-argentino. Durante la entrega en Gaza, uno de los rehenes lanzó besos a la multitud y besó en la frente a militantes armados de Hamas, lo que desató una ola de reacciones en Israel.

Mientras tanto, la oficina del primer ministro Netanyahu justificó la retención de los prisioneros palestinos alegando que Hamas ha usado a los rehenes con fines propagandísticos. La decisión provocó críticas y acusaciones de incumplimiento por parte del movimiento islámico, que calificó la medida como una violación del acuerdo de alto al fuego. La tensión sigue aumentando mientras Israel evalúa el futuro de la tregua y la posibilidad de nuevas negociaciones.