A través de una denuncia ciudadana, nuestros fans nos cuentan que el centro ya no parece ni centro, sino un tianguis a cielo abierto. Los puestos ambulantes se han adueñado de casi toda la banqueta y hasta de las calles, dejando a los peatones sin espacio para transitar.
La gente ya no sabe si está dando un paseo o esquivando obstáculos en un campo de guerra. ¡Ya basta! El centro tiene que ser para los peatones, no para que los vendedores se adueñen de todo.