Y como si no tuviéramos ya suficiente, la carretera Chihuahua-Aldama amaneció con tremendo deslave en el kilómetro 26, cortesía del aguacero que se dejó caer como si quisieran bautizar a todo mundo. La Coordinación Estatal de Protección Civil informó que por lo pronto la carretera quedó clausurada, pero la van abriendo “de a ratitos”, pa’ que no se haga un atasque digno de película de zombies.

Los de la Junta Central de Agua y Saneamiento reportaron que cayó tanta agua que en menos de una hora juntaron 13 milímetros, y en Aldama se pasaron de lanza con 22. Varias calles andan más mojaditas que promesa en campaña, y ya se avisó que las lluvias seguirán, con todo y su combo de rayos, truenos y hasta granizo. Así que pónganse truchas, raza, agarren camino alterno, y si no tienen qué hacer, mejor ni salgan, no vaya a ser que terminen nadando en el Periférico.