La diputada Edith Palma Ontiveros, de Morena, se armó de valor y se puso a chambear duro para mejorar el albergue “20 de Noviembre” en Guachochi, donde los niños indígenas la estaban pasando mal. Los papás de las comunidades de Santa Anita y La Gloria se quejaron de que a sus chamacos no les daban becas y que el traslado a la escuela estaba bien cañón. Edith no se hizo de la vista gorda y se reunió con gente del INPI, los profes y el Centro Coordinador de Pueblos Indígenas para ponerle solución a todo este desmadre.

 

La diputada se movió con la policía para que les ayudaran a los papás a regularizar los papeles de los niños, sin que tuvieran que gastar ni caminar tanto. También le pegó al IMSS para que mandaran médicos y los chamacos pudieran obtener sus certificados médicos sin broncas. Además, hizo presión para terminar los baños y destapó la fosa séptica, porque ni modo que los niños estudien en esas condiciones. ¡Una jugada de campeón para que las cosas mejoren de verdad!