Las fuerzas de seguridad se dejaron caer con todo en operativos a nivel nacional, dejando a la delincuencia sin margen de maniobra. En Michoacán, reventaron un narcolaboratorio con más de 96 kilos de metanfetamina y equipo para cocinar droga. En Sinaloa, aseguraron un fusil Barret, miles de cartuchos y hasta chalecos tácticos. Mientras tanto, en Ciudad Juárez, detuvieron a seis sujetos bien armados con todo y dos monos, porque al parecer la moda ahora es tener animales exóticos.
No solo cayeron malandros, sino que también se desmantelaron cámaras de vigilancia ilegales, se clausuraron tomas clandestinas de gasolina y hasta se liberó a personas secuestradas en distintos puntos del país. Además, se aseguraron 84 maquinitas tragamonedas ligadas al crimen organizado. El mensaje es claro: la estrategia de seguridad sigue avanzando, pero la pregunta es si estos golpes serán suficientes para frenar a la delincuencia o solo la harán cambiar de táctica.