El Gobierno del Estado se puso a chambear pa’ blindar el Palacio de Gobierno y otros edificios del centro de Chihuahua con vallas metálicas, todo pa’ “protegerse” de la marcha del 8 de marzo.
Pero, mientras se preocupan por sus paredes, el cierre de calles desde la Juárez hasta la Escorza ya tiene a la ciudad hecha un desmadre. Las rutas del transporte público, incluyendo el sistema Bowí, están hechas bolas, y la raza que necesita moverse por el centro la está pasando mal.
Además de calles calles están tapando edificios como el de Héroes de Reforma, mientras la violencia de género sigue campante. ¡Ahí nos vidrios, compas, pa’ que el gobierno entienda que no basta con cerrar calles, hay que abrir soluciones!