Un grupo de 10 chamacos del CERSAI No. 1, en Chihuahua, está metido en el invernadero, sembrando de todo: cilantro, calabaza, zanahoria, pepino y ajo. No solo le están dando duro a la tierra, sino que también se ganan 200 pesos a la semana, para lo que necesiten, ya sea para sus familias, para ellos o hasta para resarcir el daño a las víctimas.

El rollo de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado no es solo tenerlos ahí encerrados, sino enseñarles el valor del trabajo honrado. Así que estos chavitos, además de aprender a trabajar en equipo, aprenden que el esfuerzo tiene recompensa, y a lo mejor un día, en lugar de estar tras las rejas, estén cosechando éxito en su vida.