A ver, no voy a mentir: me encantan las peleas. Si veo a alguien discutiendo, lo único que pienso es: “¡A ver, agárrense a golpes ya!”. Como lo de ayer, cuando Morena y el PAN andaban aventándose la bolita por lo del Infonavit. “Es que ustedes tienen la culpa de cómo está”, “¡No, es que ustedes se quieren robar el dinero!”. Muy entretenido, la neta. Pero, entre tanto chisme, surge una duda que todos los ciudadanos promedio estamos pensando: “Bueno, pero… ¿y las casas?”

Porque seamos sinceros, a nadie le importa quién tiene la culpa. Lo único que nos importa es: ¿quién va a arreglar esto? ¿Cuándo vamos a poder comprar una casa digna y accesible? Según el Inegi, el año pasado solo el 70% de los mexicanos vivían en un domicilio propio o que estaban pagando. ¿Y el otro 16%? Pues rentando porque no alcanza ni con el Infonavit. Y eso, siendo optimistas, porque la realidad es que muchas veces lo que ofrece esta entidad no da ni para comprar algo digno o que se adapte a las necesidades reales.

Así que, políticos, sigan agarrándose a madrazos si quieren, pero no se olviden: ¡la gente quiere respuestas! Porque, al final del día, todos queremos un lugar que podamos llamar hogar.