Las calles de Chihuahua amanecieron bien tranquilas, sin chamacos correteando ni maestros echando gritos en las aulas. Pero que no se emocione la raza, no es puente, es paro. Los profes dijeron “hasta aquí” y se fueron con todo contra el gobierno, exigiendo que no les metan mano a su seguridad social.
El asunto está que, con las reformas que les quieren aventar, sus derechos laborales quedarían tambaleando. Así que agarraron valor, se plantaron y dejaron la tiza para dar la pelea. Y ojo, porque dicen que no se mueven hasta que les cumplan. ¡Esto apenas empieza!