Australia, al ser de los primeros países en recibir el Año Nuevo, deslumbró al mundo con un espectacular show de fuegos artificiales en la bahía de Sídney. Más de un millón de personas se congregaron en el emblemático puerto para disfrutar de nueve toneladas de explosivos lanzados desde la Ópera y el puente del puerto, mientras el cantante Robbie Williams encabezó la celebración junto a ceremonias indígenas que honraron a los primeros habitantes del país.
Por su parte, Auckland, Nueva Zelanda, fue la primera gran ciudad en dar la bienvenida al 2025 con un impresionante espectáculo de luces y fuegos artificiales desde la Sky Tower, marcando el inicio de las celebraciones globales.