Por ahí de la madrugada se armó un buen merequetengue en Aldama, en un tal lugar que le dicen La Esperanza. Ahí, según dicen, se puso fea la cosa con una balacera que dejó varios carros como carbón y una persona que no la contó. Justo a eso de las 2 de la mañana, el teléfono de los polis no dejaba de sonar y se lanzaron pa’ allá a ver qué onda. Llegaron en bola, los polis, y ni así pudieron calmar la cosa rápido.
Resulta que hubo tres carros quemados, dos en La Esperanza y otro más por la avenida Insurgentes, atrás de Las Palmas. Hasta una persona se reporta que no sobrevivió en La Esperanza. Además, dicen que a la altura del entronque a la carretera a Ojinaga, se dejaron ver unos ponchallantas aventados por los malos. Los polis siguen buscando a los culpables, pero hasta ahora, ni una detención han hecho y siguen investigando qué pasó entre esos grupos de malandros que se dieron con todo.