Un video filtrado muestra al alcalde Jorge Aldana pasándola bomba con sus amigos, echando tragos y cotorreando como si nada. Pero lo realmente escandaloso no es que se fuera de parranda eso x, sino que ese mismo día dejó plantados a los trabajadores de la recolección de basura sindicalizados que lo esperaban afuera del gobierno municipal.

Estos trabajadores buscaban una reunión con el alcalde tras el despido injustificado de 116 de ellos, pero parece que tenía “asuntos más importantes” que atender. ¿Casualidad? ¿Prioridades? Juzgue usted.

Por otro lado, en Camargo la cosa también se puso tensa. Como parte de su protesta, el sindicato tomó una bodega, y la respuesta del ayuntamiento fue mandar a la policía para reventar la manifestación. Abrieron con lujo de violencia, mostrando que aquí el diálogo brilla por su ausencia. ¡Así las cosas en la política local!