Pues el Trump se avivó y, como ya era de esperarse, le echó aranceles a más de 180 países, causando un escandalazo en el comercio mundial. Dijo que esto es “la declaración de independencia económica” de Estados Unidos. Pero aquí viene lo bueno: México y Canadá, por el momento, nos libramos del golpe, ya que el T-MEC sigue en pie… aunque quién sabe por cuánto tiempo más.

 

El tipo dijo que los enormes déficits comerciales de EU le habían dado un golpe a su industria y que había dejado al país dependiendo de enemigos extranjeros. Un déficit de 1.2 mil millones de dólares en 2024 lo tiene con la piel de gallina. Hoy, Sheinbaum, nuestra presidenta, tendrá que salir a dar su postura sobre este reguero comercial que se armó.