Las autoridades mexicanas echaron mano del trabajo en equipo y las herramientas tecnológicas para detener en Culiacán, Sinaloa, a Gabriel “N”, un sujeto de 25 años buscado por el gobierno de Estados Unidos por delitos relacionados con el narco y posesión de armas. El joven, que además no pasó desapercibido por su apariencia bastante presentable, había violado su libertad condicional y se ocultaba en el fraccionamiento Belcantto como si nada.

 

Elementos de la Defensa, Marina, FGR, Guardia Nacional y SSPC lograron ubicarlo, detenerlo y ponerlo a disposición del Instituto Nacional de Migración para su respectiva deportación. Aunque traía un historial delictivo de cuidado, en redes no faltó quien dijera que “la justicia también atrapa galanes”.