Este domingo, Trump soltó la bomba: advirtió que a partir del 2 de abril se van a duplicar los aranceles sobre el acero y el aluminio importados de Canadá, pasando del 25 al 50 por ciento. Según el presidente, ese pequeño respiro que le dio a las armadoras de autos era solo para darles chance de adaptarse, pero ahora se viene el recargo y, para remediarlo, propuso en tono de burla que Canadá se convierta en el Estado 51 de Estados Unidos.

 

Así que ya saben, si trabajan en la industria o les interesa el tema, échenle un ojo a esto: Trump asegura que no habrá más concesiones. Los directivos de Ford, General Motors y Stellantis ya estaban en su lista, y él quedó claro que la movida era de una sola vez. ¡A prepararse, que el golpe económico se viene con todo!